Saltar al contenido
Paloma Díaz Envíame tu foto

12 errores al distribuir un piso y cómo evitarlos

Doce fallos que veo a menudo al colocar muebles en casa, con una forma sencilla de evitar cada uno antes de comprar o mover nada.

Por Paloma Díaz López · 6 min de lectura

En esta página
  1. 1. Comprar muebles demasiado grandes
  2. 2. Pegar todos los muebles a la pared
  3. 3. Tapar ventanas y radiadores
  4. 4. Poner la tele frente a la ventana
  5. 5. Olvidar el giro de las puertas
  6. 6. Pasos demasiado estrechos
  7. 7. La alfombra demasiado pequeña
  8. 8. Un solo punto de luz en el techo
  9. 9. No pensar en los enchufes
  10. 10. Comprar todo del mismo tamaño y la misma altura
  11. 11. Colgar los cuadros demasiado altos
  12. 12. Distribuir sin pensar en cómo vivís
  13. Un orden para no equivocarte

Casi todos los pisos que me llegan tienen alguno de estos fallos. Ninguno es grave por separado, pero juntos hacen que una casa se sienta pequeña, oscura o incómoda aunque tenga buenos metros. Te los cuento en el orden en que suelo encontrarlos, con lo que hago para evitarlos.

Antes de nada, mide. Sin medidas todo lo que sigue es a ojo. Si no sabes por dónde empezar, tienes una guía de cómo medir una habitación.

1. Comprar muebles demasiado grandes

Es el error más caro. En la tienda un sofá de 2,60 metros parece normal porque la tienda tiene techos altos y mucho espacio alrededor. En un salón de 3,20 metros de ancho ocupa casi toda la pared y deja los pasos justos.

Cómo evitarlo:

  • Mide la pared y resta al menos 30 centímetros por cada lado que tenga que quedar libre.
  • Marca el tamaño del mueble en el suelo con cinta de carrocero y déjalo un par de días. Vas a ver enseguida si estorba.
  • Mira también la profundidad. Un sofá de 1 metro de fondo come mucho más que uno de 85.

2. Pegar todos los muebles a la pared

Es lo primero que hace casi todo el mundo, y deja un hueco vacío en el centro que no sirve para nada. Además, los asientos quedan lejos unos de otros y cuesta hablar.

Cómo evitarlo: agrupa. En un salón, el sofá y las butacas deben quedar a una distancia en la que puedas hablar sin levantar la voz, unos 2 a 3 metros entre asientos enfrentados. Si eso implica separar el sofá de la pared y dejar un paso por detrás, adelante. Una consola o una lámpara de pie detrás del sofá ayudan a que no parezca que está flotando.

3. Tapar ventanas y radiadores

Un armario delante de media ventana o un sofá pegado al radiador son muy habituales, sobre todo en pisos con pocas paredes libres. Pierdes luz y pierdes calor.

Cómo evitarlo:

  • Deja la ventana libre de muebles altos. Por debajo del alféizar puedes poner algo bajo, como un banco o una cómoda baja.
  • Separa el sofá o la cama al menos 10 a 15 centímetros del radiador para que el calor circule.
  • Si la cama solo cabe bajo la ventana, comprueba que puedes abrirla y cerrar la persiana sin subirte encima.

4. Poner la tele frente a la ventana

Si la pantalla está delante de una ventana, de día verás reflejos. Si está de espaldas a una ventana, verás un contraluz que cansa la vista.

Cómo evitarlo: lo mejor es que la ventana quede a un lado, perpendicular a la tele y al sofá. Si no hay otra opción, piensa en cortinas o estores que puedas cerrar a la hora a la que más la ves.

5. Olvidar el giro de las puertas

En el plano la cama cabe. En la realidad la puerta del dormitorio choca con la mesilla, o el armario no abre del todo porque la cama está a 40 centímetros.

Cómo evitarlo:

  • Dibuja el arco que hace cada puerta al abrirse, también las del armario y las del lavavajillas.
  • Deja delante de un armario con puertas abatibles al menos 70 centímetros libres. Si no los tienes, piensa en puertas correderas.
  • Revisa que las puertas de paso abren del todo, hasta tocar la pared.

6. Pasos demasiado estrechos

Un pasillo entre la cama y el armario de 45 centímetros se puede usar, pero vas a ir de lado. Un paso de 60 a 70 centímetros ya es cómodo para una persona, y 90 para las zonas de mucho tránsito.

Tienes todas las cifras en la guía de medidas mínimas de paso.

7. La alfombra demasiado pequeña

Una alfombra pequeña en medio del salón parece una isla. Hace que el conjunto se vea más pequeño y desordenado.

Cómo evitarlo: al menos las patas delanteras del sofá y de las butacas tienen que pisar la alfombra. En la mayoría de salones eso significa 160 x 230 como mínimo, y muchas veces 200 x 300. En el comedor, la alfombra tiene que sobresalir de la mesa lo suficiente para que las sillas sigan dentro al retirarlas. Lo tienes con tablas en la guía de medidas de alfombra, sofá y mesa.

8. Un solo punto de luz en el techo

Una lámpara en el centro del techo ilumina de forma plana y deja las esquinas en sombra. Es la razón de que muchos salones se vean tristes de noche.

Cómo evitarlo: combina al menos tres fuentes de luz por estancia. Una general, una para leer o trabajar y una más baja para ambiente. Lo explico en detalle en la guía de iluminación por estancias.

9. No pensar en los enchufes

Colocas el sofá en el sitio perfecto y resulta que la lámpara de pie tiene que ir con alargador cruzando el paso. O la mesilla queda justo donde no hay enchufe.

Cómo evitarlo: antes de decidir, marca en el plano o en una foto dónde están los enchufes y las tomas de antena y de red. Si estás en obra, es el momento de moverlos. Si no, organiza la distribución alrededor de ellos.

10. Comprar todo del mismo tamaño y la misma altura

Cuando todos los muebles tienen la misma altura, la habitación se ve plana. Pasa mucho al comprar conjuntos completos.

Cómo evitarlo: mezcla alturas. Un mueble bajo, una estantería alta, una lámpara de pie, un cuadro colgado a la altura de los ojos. No hace falta mucho, basta con que no esté todo a 80 centímetros del suelo.

11. Colgar los cuadros demasiado altos

Es muy común verlos casi pegados al techo. Quedan desconectados del mueble que tienen debajo.

Cómo evitarlo: el centro del cuadro, o del grupo de cuadros, a unos 145 a 155 centímetros del suelo. Si va encima de un sofá o un aparador, deja entre 20 y 30 centímetros entre el mueble y el borde inferior del marco.

12. Distribuir sin pensar en cómo vivís

La distribución más bonita no sirve si en casa trabajáis dos personas y no hay dónde poner un portátil, o si tienes niños pequeños y la mesa de centro es de cristal con esquinas.

Cómo evitarlo: antes de mover nada, apunta qué hacéis en cada habitación y a qué horas. Quién teletrabaja, quién ve la tele, si coméis en la cocina o en el salón, si recibís visitas a menudo. Con esa lista, la distribución sale casi sola. Si trabajas en casa, te puede servir la página de zona de trabajo en casa.

Un orden para no equivocarte

Si vas a redistribuir, te recomiendo este orden:

  1. Mide la habitación y apunta ventanas, puertas, radiadores y enchufes.
  2. Haz una lista de lo que tiene que pasar en esa habitación.
  3. Coloca primero el mueble más grande: el sofá, la cama o la mesa.
  4. Comprueba los pasos y los giros de puertas.
  5. Añade el resto de muebles y la luz.
  6. Compra solo cuando todo cuadre en el plano.

Si prefieres que lo haga yo, mándame unas fotos y las medidas que tengas. Te devuelvo un plano con los muebles colocados y lo ajustamos juntos. Me escribes desde contacto.

Sigue leyendo

Envíame tu foto

Por WhatsApp o por email, como te sea más cómodo. Dime también en qué ciudad está la casa y qué estancia quieres cambiar.